existen testimonios y hechos probados que llevan este "Sexto Sentido" a otros niveles que escapan de toda explicación científica.
Un ejemplo histórico, es el comportamiento del gato de Sir Winston Churchill, que se encontraba muy enfermo, en cama, atendido por sus médicos. Una noche cuando ya parecía que estaba fuera de peligro, su gato empezó a maullar para salir de la habitación. Al día siguiente, Churchill amaneció muerto, habiendo presentido su gato su muerte, mejor que los doctores.
No es raro que un gato intente descolgar el teléfono que suena, sólo si es su amo el que llama, o el caso de felinos que han recorrido miles de kilómetros para encontrar a su amo.
Algunos perros, saben cuando su amo está en peligro y se ponen tristes, o saben cuando su amo va a llegar a casa, incluso los días que llegan a horas distintas a la habituales.
ejempo 2
ejempo 2
En una noche tranquila donde no se oye ningún ruido, ni
parece haber ningún movimiento, de repente nuestro gato echa las orejas planas,
hacia atrás, con las pupilas dilatadas, el dorso arqueado, el pelo erizado,
moviendo el rabo, soplando, y mirando fijamente en dirección de aparentemente
nada. Aterrado, el felino parece prepararse para defenderse ¿Pero de qué? ¿Tal
vez puede ver o intuir algo que nosotros no podemos? Y si es así ¿No os parece
escalofriante pensar que tiene un miedo tan irracional a lo que esta viendo?
La sensibilidad de los animales, especialmente de gatos y
perros, hacia los fenómenos paranormales es inquietante. El parapsicólogo
norteamericano doctor Robert Morris utilizó animales como «controles» en sus
experimentos durante los años sesenta. En una ocasión estuvo estudiando una
casa habitada por fantasmas, y concretamente una habitación en la que había
ocurrido una tragedia.
Utilizó un perro, un gato, una rata y una serpiente de
cascabel:
-«Cuando hice entrar al perro menos de 1 m dentro de la
habitación, empezó a gruñir a su dueño y volvió a salir por la puerta. De
ningún modo pudimos evitarlo, y además se negó a entrar de nuevo.
-El gato fue introducido en la habitación en brazos de su
amo. Cuando llegó a una distancia parecida dentro de la habitación, saltó
inmediatamente sobre la espalda del amo, clavándole las uñas; luego saltó al
suelo dirigiéndose hacia una silla. Pasó algunos minutos bufando y mirando
fijamente una silla vacía situada en una esquina de la habitación, hasta que le
sacamos fuera...»
-La serpiente de cascabel adoptó inmediatamente una
postura de ataque, dirigida contra la misma silla que había intrigado al gato.
Al cabo de un par de minutos giró lentamente la cabeza hacia la ventana, para
luego apartar la vista de ella y adoptar de nuevo la posición de ataque al cabo
de cinco minutos.
El único animal que no reaccionó fue la rata; sin
embargo, al cabo de un rato los cuatro animales fueron examinados en otra
habitación de la casa, y allí se comportaron con toda normalidad.
Así que ya sabeis si sentís un escalofrío por vuestra
espalda y vuestra mascota se comporta de una modo extraño puede que no esteis
tan solos como creíais...
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